La guerra de los navegadores

El gran invento de la humanidad: la telaraña global.
La joven World Wide Web (WWW) nació en la oscuridad, como un sistema ideado por el inglés Tim Berners-Lee en 1989 para intercambiar datos entre la comunidad científica nuclear del CERN, y, de manera estrepitosa, de la noche a la mañana, se ha convertido en el gran medio de comunicación, el más importante e influyente de la sociedad, el que ha modificado en poco más de dos décadas la arraigada y profunda estructura social, económica y política de nuestros tiempos.

¿Cómo surgió la Red? ¿Por qué ha evolucionado vertiginosamente? Tras la creación de la WWW nuestra vida ha cambiado por completo. Y, todo, gracias al nuevo modelo de acceso a la información desarrollado por Berners-Lee, fácil e intuitivo, que se basa principalmente en la combinación del hipertexto y del protocolo TCP/IP. La Red ha experimentado a lo largo de su corta historia un crecimiento exponencial y ha incorporado infinitas aplicaciones y capacidades que han le han permitido mejorar el sistema.

Según “La verdadera historia de Internet” de Discovery Channel, Internet nació como una gran lucha para decidir quien controlaría el futuro de la red emergente, con un futuro incierto pero muy esperado, la Red nació como la guerra de los navegadores. El documental analiza e investiga el surgimiento de la red y su posterior evolución como un verdadero espectáculo sangriento hasta nuestros días.

¿Quién creyó en el sistema por primera vez? A comienzos de los 90, apenas existían páginas sin importancia. Nadie creía en lo que representaba Internet porque únicamente consistía en un medio repleto de conexiones confusas. No obstante, en febrero de 1993, un loco estudiante de 22 años de la Universidad de Illinois, Marc Andreesen, adicto a la computación, tuvo la gran idea de incorporar Internet a nuestras vidas diarias para que todas las personas tuviesen acceso a la Red. Así, con una apuesta ciega y mucho esfuerzo, creó Mosaic, el primer navegador gráfico: fácil de usar para los usuarios, con simples clics del ratón y con imágenes incorporadas.

Existía un gran escepticismo alrededor de Mosaic, ¿funcionaría? Sin duda, la respuesta es sí. El primer navegador gráfico experimentó un enorme éxito y originó toda una revolución sin precedentes en la época. Pero…sin dinero no se llegaría a ninguna parte.

Por esas mismas fechas, James H. Clark, fundador de Silicon Graphics, buscaba algo nuevo e insólito que iniciara la convergencia de los medios de comunicación con la tecnología digital. Por este motivo, se puso en contacto inmediatamente con Andreesen y le financió porque encontró en su navegador la manera ideal. Sin embargo, aunque ignoraba cómo ganaría dinero con el explorador confió a ciegas en el proyecto.

¿Cuál sería su modelo de negocio? Desconocían el procedimiento a seguir; no obstante, sin un concepto claro, supusieron de forma acertada que aquello evolucionaría positivamente. Al resto, incluso, al magnate de la alta tecnología, Bill Gates, le pasó desapercibida esta pequeña e inocente idea.

En esa época, Gates gozaba del gran monopolio de los sistemas operativos y controlaba toda la industria. Su dominio e influencia eran inmensos y ambicionaba el máximo poder sin rival alguno. El emperador de la tecnología aseguraba que “la red era usada para guiarnos y nosotros pagaríamos por utilizarla”. Pero años después todo cambió dando un giro total en su andadura.

Mientras tanto, Clark y Andreesen fundaron Netscape Communications e idearon un plan para crear a la mayor brevedad un nuevo y atractivo navegador que convirtiera Internet en el futuro de la comunicación. Por ello, trabajaron sin parar con el temor de que otra compañía inventara un software mejor.

Aquí, se dio inicio a una guerra abierta llena de conspiraciones y de enemigos: la guerra de los navegadores donde Microsoft y Netscape se percibían como rivales y ambas compañías luchaban para ser mejor que el contrario.

En 1994, llegó al público Navigator, el nuevo navegador de Netscape, que experimentó un éxito instantáneo e inexplicable, llegando, incluso, al millón de descargas. ¿Qué estaba ocurriendo? Unos principiantes de Illinois estaban ganando terreno y desafiando la supremacía y liderazgo de Microsoft. La nueva compañía imaginaba un mercado donde el navegador sería una plataforma en línea. Y, de este modo, desplazarían a Windows, el software más rentable de la historia. ¿Podrían aniquilar al enemigo? Netscape fue creciendo rápidamente aumentando sus ingresos a la par que Internet avanzaba y se convertía en un fenómeno a gran escala. ¿Cómo acabaría?

Mientras tanto, Gates declaró la necesidad de un giro en su estrategia para poder vencer a su enemigo. Microsoft “iría a por todas” para frenar la amenaza que representaba e, incluso, amenazó con eliminarlos del mercado si sacaban un nuevo producto. Ambas compañías reconocen que tuvo lugar una reunión secreta; no obstante, sus conclusiones se contradicen. Netscape asegura que ese encuentro fue una completa amenaza ilegal donde les ofrecieron un millón de dólares por el acceso ilimitado a su tecnología, es decir, que les comprarían todo su negocio sin ninguna opción a rechazar la oferta. ¿Microsoft quebrantó la ley antimonopolio?

Mientras, los analistas de Wall Street pronosticaban una posible salida a la bolsa de valores de Netscape con un fulgurante éxito. Sin embargo, representaba una tremenda locura porque apenas llevaba un año de existencia. No obstante, ese magnífico día la compañía de software vivió la mayor cotización de la historia. ¿Por qué pusieron sus ojos en Netscape? A partir de este momento, todo se tornó de su lado.

Gates sufría en silencio pero no se rendía y seguía trabajando e invirtiendo sus millones de dólares en un nuevo proyecto mientras la nueva compañía descalificaba a Microsoft. En diciembre de 1995, anunció que los llevaría a la muerte y los destruiría con su nuevo navegador: Internet Explorer. De este modo, con paciencia fueron imitando a sus competidores para adelantar su ventaja. Además, se ayudaron por su juego sucio y su oscuro ejército de vendedores cuya misión era impedir que los fabricantes sólo pudieran instalan en las computadores el navegador de Microsoft. De este modo, Netscape fue perdiendo poco a poco el mercado de los navegadores versión tras versión.

La estrategia final de Gates fue entregar su navegador gratis integrado de manera perfecta en el sistema operativo de Windows, con lo que con Explorer 4 se terminó la guerra de los exploradores con el triunfo de Microsoft que poseía ya más del 80% de los usuarios. Por su parte, Netscape perdió su mercado y llegó a su fin siendo adquirida por AOL.

La guerra de los navegadores no pudo con el gran imperio de Gates pero una amenaza posterior sí que hizo tambalear sus cimientos. Cuando en 1998 el Gobierno comenzó un histórico juicio antimonopolio en contra de la compañía el veredicto final declaró a Gates culpable por quebrantar la ley y Microsoft se dividió en dos provocando una gran crisis. Y, aunque posteriormente, se rescindió esta recomendación el emperador de la tecnología ya no es la misma fuerza que antes porque la industria ya no es la de antes.

Advertisements
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

2 Responses to La guerra de los navegadores

  1. Noelia

    Internet surge con la necesidad de descentralizar la información por motivos militares.

    ¿Espectáculo sangriento? ¿Cuántas personas han muerto por el desarrollo de internet?

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s